Desocupados – Antonio Berni
Publicado: 19 octubre, 2011 Archivado en: Internet Deja un comentario »Maestro Antonio Berni
La otra versión del recuerdo
Publicado: 13 octubre, 2011 Archivado en: Internet Deja un comentario »“-Sí, todo me lo quitaréis, el laurel y la rosa. Lleváoslos, pero me queda una cosa que llevo. Y esta noche, cuando entre en la casa de Dios, brillará intensamente mientras diga mi adiós algo que, inmaculado, meceré en un arrullo, y me lo llevaré para siempre; y es…. mi orgullo.
-Cyrano de Bergerac
Después de algunos meses sin saber el uno del otro, volvimos a hablar en octubre del 2003. Habían pasado los Juegos Panamericanos y yo te detallaba mi corta participación en el espectáculo de apertura cuando ya teníamos más quince minutos al teléfono. El ritmo de la conversación era lento, porque buscábamos en la voz del otro, un poco de esa persona que creíamos conocer completamente. Teníamos la tarea de concentra esa conversación qué había sido de nuestra vida. Resumir casi un año en algunas horas, cuando antes estábamos acostumbrados a contarnos cómo había sido nuestro día en maratónicas conversaciones que se extendían hasta la madrugada.
Ya no vivías en Gazcue, y justo ese año iniciabas una serie de mudanzas que me hicieron perderte el rastro. Saber dónde vivías era el único nexo que tenía contigo después de terminar la relación. Podía pasar frente a tu edificio e imaginar que bajarías a hurtadillas para vernos unos minutos. A ese pensamiento le seguían una serie de recuerdos que sigo encontrando en varias de las esquinas próximas a ese apartamento y que son los momentos más preciados que tengo de la ciudad. Mientras vivías allí y teníamos nuestro primer año de noviazgo, me contaste que tu familia había estado visitando el nuevo apartamento, todavía en construcción, dónde se pensaban mudar. Eso me llenó de miedo. No sólo era la acostumbrada resistencia al cambio. Me sentía incapaz de imaginarte en otro escenario. Porque en ese tiempo, como en años siguientes, nuestro noviazgo tuvo más de relación a distancia, que de noviazgo normal de dos personas que viven en la misma ciudad.
La noche que me diste la noticia de la mudanza soñé que estábamos parados en medio del pasillo que iba de la sala a la habitación del apartamento en Gazcue. Cuando me contaste los planes, el techo, así como las paredes, empezaron a caer por pedazos, como si de un terremoto se tratara. Tú me decías con naturalidad cual sería tu nueva dirección pero yo no podía escucharte por el ruido de la destrucción que a nuestro alrededor sucedía. Yo estaba cubierto de escombros, mi cabeza asomaba entre dos pliegues de granito y me diste un beso de despedida para luego salir por el lugar donde se supone que había una puerta, aunque yo no podía verla.
En nuestra conversación de aquella noche de octubre ya estabas instalada en el nuevo apartamento y me contabas cómo era el lugar y lo mucho que te gustaba. En un giro de tema inesperado, dejaste caer, como quien dice “Va a llover,” que tu novio te había visitado. Eso me llenó de la triada de sentimientos que han vivido muchos amantes y para la cual deberían inventar un nombre: Celos-Rabia-Tristeza. Él había venido desde su país y se quedó en un hotel unos días para conocer tu familia y la ciudad. Me contaste que le habías preparado pasta y que habían estado compartiendo y comiendo en el desayunador y la cocina de tu casa.
Yo te hablaba desde la sala de mi casa y me encontraba sentado en el piso. No tenía inalámbrico o extensión para moverme a otro lugar y me agradaba más hablarte así. Tenía la sensación de que estábamos tumbados en algún lugar conversando en la forma relajada e informal que acostumbran los amigos. Desde el primer momento que empezamos a hablar escuchamos que una emisora de radio hacía interferencia con nuestra llamada. Podíamos oir nítidamente la programación de la emisora. Aunque en un momento quisimos solucionarlo con la habitual fórmula de cuelga que te llamo de nuevo, la necia música seguía ahí. Después de un rato ya no nos molestaba e incluso servía como fondo para los momentos de pausa en la conversación. Aunque esto último nunca lo hemos necesitado, ya que siempre hemos disfrutamos el silencio.
En una coincidencia que todavía no puedo explicarme, en la emisora empezó a sonar “Mi gran historia” de Pavel Núñez. Yo iba a contarte tímidamente lo mucho que me hacía pensarte esa canción cuando tú me pediste que hiciera silencio para oírla juntos. Suspiraste varias veces mientras estábamos así. Al final de la canción tu tono de voz había cambiado y estaba lleno de melancolía. Después de varios minutos de intentar encausar la conversación en algún tema de interés mútuo, nos despedimos sin saber cuándo volveríamos hablar. Yo no tuve valor de preguntarte qué pasaba por tu cabeza mientras escuchábamos la canción. Tenía miedo de que tu respuesta nada tuviera que ver conmigo. Cuando incluyo ese tema en algunos de los playlist del reproductor de audio, me reprocho el no haberte preguntado. Aunque al no hacerlo me protegía de saber si pensabas en la reciente visita que habías tenido.
Cada palabra de la canción me sigue recordando a ti. Recurro a la estrategia de reconstruir ese momento pensando en que obtuve la más favorable de las respuestas. Desarrollo un diálogo en mi mente con otra versión del recuerdo, en el cual me confiesas, al final de la melodía, lo bien que te sentías de por fin compartir conmigo el elemento que, en los últimos meses, más traía nuestra historia a tu cotidianidad. Otras veces la conversación que recreo tiene el final contrario y me dejas, como sucedió en mi sueño, entre los escombros de tu viejo apartamento, con la música sonando de fondo y todo a mi alrededor cayendo interminablemente.
Final Alternativo
Publicado: 10 octubre, 2011 Archivado en: Escrito en la madrugada, Internet Deja un comentario »Yerma, que en actitud pensativa se levanta y acude al sitio donde ha estado Víctor y respira fuertemente como si aspirara aire de montaña, después va al otro lado de la habitación, como buscando algo, y de allí vuelve a sentarse y coge otra vez la costura. Comienza a coser y queda con los ojos fijos en un punto. --Fragmento de Yerma (García Lorca)
Quienes realmente desean conocer una ciudad evitan por todos los medios las rutas turísticas. Atrás dejan los curiosos con cara de sorprendidos que disparan su cámara ante cualquier objeto. Lilian me lleva hasta Bayside y caminamos sin permiso y en complicidad a través de una sección del puerto que sólo es para los miembros propietarios de la marina. Ella va delante de mi, sonriendo e indicándome cada cierto número de pasos que baje la cabeza para que los encargados de seguridad que están al otro lado del atracadero no puedan vernos. Llegamos hasta el final del muelle de madera. Junto a nosotros hay una hilera de veleros y delante está la bahía por la cual no pasa ninguna embarcación. Lilian me pone de espaldas a ella y me quita la mochila que llevo conmigo. La abrimos y dentro hay dos botellas de vino y vasos térmicos. Saco mi navaja suiza y descorcho una de las botellas. Ella se descalza y balancea sus pies sobre el agua mirándola detenidamente. Me dice lo mucho que le gustaría sentir el contacto de su cuerpo con el mar, mientras le paso uno de los vasos a medio llenar. Después de servirme ciño el corcho a la botella y la guardo.
Ella es sincera a cada minuto y disfruta del silencio compartido. Me ve pensativo y no me pregunta dónde está mi mente ahora. Si lo hiciera, yo le habría contado sin reparo que el sonido al abrir la botella me recordó aquella noche en Jarabacoa cuando el servicio del hotel Pinar Dorado descorchó para nosotros una botella de vino espumoso. Aquella vez, como ahora, nos tomamos el vino en vasos plásticos porque esto le daba un aire más aventurero al momento. Aunque quisieras suprimir algunas partes de ese recuerdo, hicimos el amor toda la noche. Ni siquiera paramos cuando tomaste el teléfono. Debías responder porque la llamada era importante, y tuviste que confundir algunos gemidos con las respuestas cortas que le dabas a la otra persona en la línea. Yo no quise parar, porque mi asunto también era importante. Tus piernas aprietan fuertemente mi cabeza, arqueas ligeramente la espalda y luego machacas mis orejas con movimientos pasmódicos. Yo siento como si me hubiese metido en una centrifugadora. Estoy un poco aturdido y no logro escuchar si despediste la llamada antes lanzar la risa pos-orgásmica que siempre te ataca y que he aprendido a extrañar.
Cuando regreso del recuerdo Lilian tiene varios segundos hablando. Le tomo el hilo a lo que dice cuando menciona a Walt Whitman y me pregunto si habrá leído en mi perfil de Facebook que me gusta este poeta y desea impresionarme. Empieza a citar fragmentos de “Canto a mi mismo” y lo hace con tanta fuerza y profundidad que despeja en mí cualquier duda. “Abro de par en par las puertas a la energía original de la naturaleza desenfrenada” dice ella citando un fragmento. Y al escucharlo de sus labios le confiero al poema un erotismo nuevo. Lilian aparta los vasos que separan su cuerpo del mío y me pregunta por ti. Yo no sé qué responderle, le cuento que salimos el mismo día del país y que nuestro último encuentro fue una despedida definitiva. “¿Al estilo Casablanca?” me pregunta con insinuación maligna. Yo sonrío agradeciendo al cielo que nos cubre el hecho de que ella conozca la película. Sin mostrarle mi sobresalto le digo que nuestra despedida fue como la última escena de la película: con amor, pero con resignación estóica. Aclarando que no hubo un Víctor Lazslo. –Siempre hay un Víctor querido amigo. Me dice ella. Yo trato de esconder a como de lugar el cóctel de celos, vergüenza y desesperación que me sobrecoge en el momento.
–En Yerma hay un Víctor, existe incluso en Carne Trémula y en Casablanca, así que en tu historia te falta descubrirlo.
Sueño Incompleto
Publicado: 29 septiembre, 2011 Archivado en: Internet Deja un comentario »Quiero dormir y despertar con la agradable sensación de haber vivido experiencias nuevas y lugares maravillosos a través de esa otra realidad. Por alguna extraña razón desde que llegué a esta ciudad y a esta habitación, no he tenido un solo sueño agradable. No importa si duermo quince minutos o seis horas, todo es pesadilla y cuando no, por lo menos sueños terriblemente lúcidos que me hacen despertar agradeciendo que todo haya terminado.
A veces me vuelvo terriblemente supersticioso con todo esto y culpo a la habitación y alguna mala energía por mis malos sueños. En los treinta y cinco días que llevo viviendo en este edificio, sólo he dormido fuera una noche y la verdad no recuerdo que haya sido de pesadilla. Estábamos compartiendo con amigos en el apartamento de un estudiante de maestría y en una rutina cada vez más frecuente, competíamos por encontrar el vídeo más estúpido en Youtube, me quedé dormido en el mismo sofá donde usaba la computadora.
Las pesadillas son diferentes cada noche y algunas recurrentes de otras experiencias vividas. En un principio yo anotaba cada detalle recordado, pero incluso este ejercicio de buscar en la memoria esos detalles me dejaba con una sensación de infelicidad.
Cinelmomento
Publicado: 14 agosto, 2011 Archivado en: Escrito en la madrugada, Internet 1 comentario »El beso bajo el agua en la película Leaving Las Vegas o el primer contacto entre Wall-E y Eva en el espacio; todo me recuerda a ti.
Descubrí un nuevo significado de: Seto
Publicado: 9 julio, 2011 Archivado en: Internet Deja un comentario »Según Wikipedia:
Un seto es una asociación de arbustos o árboles generalmente establecidos y mantenidos para formar una cerca o barrera. Los setos generalmente están dispuestos en límites de parcela para garantizar la separación de las propiedades o la protección contra la intrusión. (Wikipedia)
Lo primero que me sorprende es que los árboles puedan asociarse, y después está el significado, esta palabra desde mi niño para mí significa techo.
Muchacho, bájate del seto que te puedes caer.
Transacción en Río (Parte I)
Publicado: 27 marzo, 2011 Archivado en: Internet 2 Comentarios »
Te despiertas e inicias la rutina de cada mañana que tanto disfrutas y la cual está lejos de ser cansona. Tomas el café puntualmente a las 6:30 a.m., antes o después de esta hora el sabor para ti no es igual. Estas frente a la estufa, delante de ti la taza con miel reposando calmadamente. Mientras el café termina de subir, esperas despojándote de los ojos el sueño de anoche e intentando adaptar tu cerebro a la realidad, vas ordenando lo que hoy debes hacer, piensas en aquellas llamadas que debes realizar, el correo que no puede esperar más en ser respondido(…) y vertiendo el café en un largo chorro sobre el lago de mezcolanza, ubicas dos, tres galletas de avena y te diriges presurosamente a la computadora para leer las noticias porque piensas que el correo puede esperar.
Nada interesante en tu lector de RSS, te sientes culpable por haber procastinado, pero ahora estás realmente en la tarea postergada. Al abrir tu bandeja de entrada recibes una notificación del banco comunicándote que la última transferencia se completó con éxito. Haces clic en el enlace del banco para tener más detalles. Te registras con cautela, verificas que en la barra de dirección esté https, ves el candadito al pie de la página; ninguna precaución sobra, no vaya a ser un phishing. Una vez dentro tus ojos ven algunos números pero aún no procesas nada, tomando un sorbo del café con miel acercas otra galletita a tu boca sin dejar de mirar la pantalla y entonces ves claramente una cifra, algo que no encaja, “balance disponible…” –musitas–, mientras sientes el sabor dulce y viscoso de la miel en el último sorbo de café. Total de balance disponible, $1,986,254.00
No recuerdas haber depositado esa cantidad, no recuerdas haber esperado una transacción, no ahora, no un 23 de agosto, en tu trabajo te pagan por otra cuenta y un error así con ellos es más que improbable. Cuando todavía intentas explicarte el porqué de esta cantidad recibes un correo nuevo, “Lo pactado”, dice el encabezado y te diriges al cuerpo del mensaje “Te he depositado la cantidad acordada, ahora te toca cumplir tu parte, espero no te vayas a acojonar. Después de hoy no me conoces, evita contactarte conmigo, yo haré lo mismo”.
Significante y significado
Publicado: 21 marzo, 2011 Archivado en: Internet Deja un comentario »“Si alguien ve una foto en la que apareces y pregunta ¿ese eres tú?
Probablemente responderás: Sí, soy yo. Sin embargo,
algunas personas que enseñan semiótica, tienden a responder:
“No, ese no soy yo, es una fotografía mía”.
Dicho por Hiroshi Ishiguro
Creador del robot con el parecido humano más realista
Crear audiolibros en el iTunes
Publicado: 13 marzo, 2011 Archivado en: Internet Deja un comentario »Si has descargado un audio libro desde otro medio que no sea iTunes o lo has importado desde un CD, sólo tienes que seguir estos sencillos pasos para que este reproductor te lo reconozca como archivos del género audiolibro.
1. Agregamos los archivos de audio a nuestra biblioteca de iTunes, tal como lo haríamos con archivos de música regulares.
2. Hacemos clic derecho sobre los archivos (podemos hacer selección múltiple) y luego presionamos en Obtener información
3. En la pestaña Opciones hacemos clic en Tipo de soporte y elegimos Audiolibro y luego clic en aceptar, para guardar los cambios.

4. Como paso adicional podemos agregar una ilustración al audiolibro en la pestaña del mismo nombre.
Estos pasos corresponden a la versión 10.1 del iTunes en adelante y funciona igual para PC como para mac. Una vez sincronizado nuestro iPhone podemos encontrar los audiolibros en el iPod, opción “Más”…
Creo que lo más interesante de esta opción es que cualquiera de nosotros puede crear audiolibros, grabarlos incluso como notas de voz con el mismo iPhone y organizarlos por capítulo.
Lista de las 100 mejores universidades del mundo
Publicado: 13 marzo, 2011 Archivado en: Internet Deja un comentario »El diario británico The Times, ha publicado la lista de las 100 mejores universidades del mundo. Harvard está en el primer lugar, siendo Estados Unidos el país con mayor número de universidades entre las mejores clasificadas, le sigue Japón, el Reino Unido y Canadá.
En la lista no aparece ninguna universidad hispana, y los españoles se quejan amargamente de esto en menéame, y según un comentario de esta misma discusión, la valoración de las mejores universidades no corresponde al resultado académico de cada estudiante:
El usuario yagom dice: Si vas a la fuente original (www.timeshighereducation.co.uk/world-university-rankings/2010-2011/ana) verás que los criterios están muy vinculados a la investigación (reputación, número e importancia) sinergia universidad/empresa, prestigio de la universidad a partir de una encuesta mundial, ratios entre estudiantes extranjeros/nacionales…). Nada sobre la calidad de los alumnos que estudian en cada universidad y la preparación de estos para integrarse en el mercado de trabajo.



